miércoles 7 de octubre de 2009
Fotos de Nati del viaje Mexico
Prometo ponerme con mis fotos cuantos antes.
viernes 25 de septiembre de 2009
Tuneles de Guanajuato
lunes 31 de agosto de 2009
Metro de Ciudad de Mexico
Lo raro no es que me robasen la cartera, sino que no me quitasen el pancreas o me hiciesen un hijo.
domingo 30 de agosto de 2009
Mágico fin de fiesta
Tras el cine cogimos el petate y casi 9 horas para 250 kilometros hasta Pochutla donde llegamos a las 6 de la mañana. Desde ahi un desvencijado taxi atravesando la jungla oaxaqueña nos acerca hasta Mazunte. Hasta hace menos de 20 años Mazunte era un pueblito de pescadores de apenas tres docenas de habitantes que se dedicaban a la caza de la tortuga. El gobierno prohibió esa práctica pero el futuro y la ecología jugaron en favor del pueblito porque hoy se esta convirtiendo en el destino secreto por antonomasia del Pacífico Mexicano. Sigue siendo apenas un pueblito con unas pocas misérrimas casas reunidas en apenas 200 metros de tramo de carretera desde donde parten diversos caminos sin asfaltar a playas virgenes como la de Mermejita cuyas olas son capaces de tumbar un elefante y ponerle mirando a Logroño.
En los procelosos manglares de la Laguna Ventanilla
- Oye Ismael, creo que hay algo en la parte de arriba de la mosquitera.
- ¿Pero dentro?- Respondo alarmado pues bien nos cuidabamos que aquello fuera un santuario antimosquitos a base de no dejar el mas minimo resquicio y untarnos bien de repelente)
- No, es por fuera, por eso no lo veo bien.
Me acerqué a echar un vistazo, pero ya me habia quitado las lentillas y no veia casi nada de lejos.
- Debe ser una mariposa nocturna o una polilla- Intuí ya que notaba que era una mancha grande.
- ¿Qué es? - Quiso saber Nati
- No quieras saberlo... es un escorpion perr parece quieto. Lo mismo no se mueve de ahi en toda la noche como la araña de Guatemala.
Scorpio rising
Tras el asalto cogi el cadaver y lo devolví a la jungla que se extendía al otro lado de la puerta de la cabaña. Sobra decir que no pegué ojo en toda la santa noche.
Nati y el comunismo pOp de Diego Rivera
martes 25 de agosto de 2009
Retratos de viaje
Oaxaca y los valles centrales
Una vez en Oaxaca y tirando la casa por la ventana en cuanto a hospedaje se refiere (se nota que estamos quemando los últimos pesos) hemos visto que eran muchas las cosas que queríamos ver y muchas de ellas en los alrededores de la ciudad. Al final hemos decidido que salia mas a cuenta alquilar un coche para un día y así, esta misma mañana a las 8:30 ya estábamos camino de Santa María del Tule (donde crece un famoso árbol bimilenario cuyo espesor es de mas de 50 metros). Según se aleja uno de Oaxaca, una ciudad muy hermosa, llena de actividades culturales y en la que parece que siempre sea domingo, el paisaje de los amplios valles circundantes da pie a pueblos enraizados en las tradiciones mas ancestrales.
El estado de Oaxaca, pese a la vivacidad de su capital, es uno de los menos desarrollados y mas pobres de México y basta apenas alejarse 20 o 30 kilómetros de la ciudad para comprobarlo. El polvoriento valle de Mitla rodeado, curiosamente, de montañas repletas de bosques frondosos es una sucesión de pueblos con una amplia presencia de población indígena que no nadan precisamente en la abundancia. Estos pueblos se han ido especializando, a lo largo de décadas, en diferentes variedades de artesanía: textiles, cerámica, madera... Es esa artesanía la que da fama a Oaxaca y la que se exhibe en sus grandes mercados. Uno de los primeros pueblos que hemos visitado ha sido Teotitlan del Valle y no han sido sus sarapes y alfombras de lana lo que nos ha llamado la atención sino algo mucho mas cotidiano. Al llegar muchas mujeres indígenas, vestidas de la manera tradicional y con un elaborado tocado en el que entrelazaban sus largas trenzas con cintas de color azulado, se dirigían al mercado y se saludaban de una forma curiosa al encontrase por la calle, pasando la palma de la mano sobre la de la otra persona. Pero mas curiosa aun era que cuando pasaban por la puerta de la iglesia, todas sin excepción, ancianas, jóvenes y niñas, se persignaban mirando la fachada de la iglesia.
Tras visitar un par de pueblos teníamos planeado visitar Hierve el Agua, un pueblo famoso por unas cascadas calcáreas que se encuentran en su vecindad. Se trata de una formación geológica formada tras millones de años de caída de agua con alto contenido en carbonato cálcico que ha creado una catarata pétrea en las paredes del valle. Para llegar hasta allí hay una carretera mas o menos normal, pero hemos tomado un atajo que se encaramaba a la montaña a través de un camino de herradura (45 minutos para 10 kilómetros). El panorama precioso eso si y nos hemos librado de pagar el 'impuesto revolucionario' que algunas comunidades (al margen de la ley, pero mucho me temo que con su connivencia) imponen a los viajeros mediante informales barreras en los caminos. A la vuelta, para no tomar otra vez ese camino de cabras hemos tenido que apoquinar.
La tarde ha concluido en el Monte Alban, grandioso vestigio de la civilización Zapoteca y muy parecido en su estructura y forma a Teotihuacan aunque un poco mas reducido.
domingo 23 de agosto de 2009
Lo autenticamente falso y lo falsamente autentico
Jóven maya con su madre en Zinacantán
San Cristobal puede que sea una ciudad bonita, no lo dudo. El entorno de montañas y frondosos pinares, las calles con casas bajas coloreadas y los numerosos indigenas que allí se buscan la vida asi lo indican, pero el turismo de guarripeich, de falsa solidaridad altermundista, la ha arruinado. Ojo, sigue siendo un destino agradable, pero es, con diferencia, las más turistica de las ciudades que hemos visitado. Aquí no hay resorts de esos de pulserita de 'todo incluido' pero a cambio esta lleno de cybercafes, de restaurantes de comida vegetariana y de locales con música en directo que responden a sonoros nombres como Resistencia o Madre Tierra. San Cristobal esta llena de esos turistas que se niegan a ser calificados como tales, que reniegan de los honestos turistazos de toda la vida, de los de bermudas, sol y playa cuando ellos, en el fondo, son peores.
Pero si San Cristobal se agota en seguida los alrededores guardan tesoros incalculables. Ayer estuvimos visitando el impresionante Cañon del Sumidero que atraviesa el rio Grijalva. Se trata de un paraje natural bastante titánico que se visita en lancha y atraviesa paredes casi verticales de un kilometro de altura. A lo largo del recorrido es fácil toparse con cocodrilos, pelicanos, monos araña, cormoranes y demas fauna protegida. El viaje resulto bastante agradable salvo por la presencia de un alemán en la lancha que no hacia mas que protestar el tipo.
Cocodrilo esperando la merienda en el Cañón del Sumidero
Hoy domingo, nos hemos acercado hasta un par de pueblos indigenas de la zona. Zinacantán y el mitico San Juan Chamula. En este último, además, era dia de mercado. Como ocurría en Guatemala, estos son pueblos en los que aun se mantiene la vestimenta tradicional y todas las mujeres (y una gran mayoria de hombres, lo cual es menos habitual) van vestidos con los coloridos atuendos tradicionales. San Juan Chamula, conocida por el pertinaz empecinamiento de sus lugareños en guardar sus tradiciones, conserva muchas de las costumbres centenarias que ya se han perdido en el resto del continente. El domingo se reune el consejo de jefes de la comunidad en el zócalo, ataviados con sus trajes tradicionales y sus varas de mando y dirimen ante los lugareños las cuestiones administrativas que se les presenten. Delante de ellos se colocan otros hombres con un atavío de lana blanca y largas porras negras que vigilan que ninguna persona (y juro que lo hacen con fiereza) tome una sola foto a los 'jefes'.
La segunda particularidad de San Juan Chamula, por la que es mas conocida, es su iglesia. La iglesia de San Juan Bautista no tiene sacerdote y en su interior no se desarrollan ritos cristianos salvo periodicos bautizos (único momento en que permiten que un sacerdote venido de San Cristobal penetre en el templo). Dentro esta prohibido y supercontrolado el hacer cualquier tipo de foto. La visión del interior es muy impresionante. No hay bancos, todo el suelo esta cubierto de agujas de pino y en las paredes varios santos cistianos son adorados por los indigenas. Casi todas las imágenes llevan colgado un espejo (los que no lo llevan son los santos 'caídos en desgracia') y la gente amontona cientos, miles de velas delante de ellos. Pero los ritos más impresionates se realizan en el suelo. Allí, en ceremonias casi privadas, familias o personas solas piden favores a los dioses mediante la ayuda de un (o una) chamán que, ayudándosde de velas de colores, bebidas gaseosas, letanias en lengua totzil y sacrificios de gallinas (hemos visto como estrangulaban una delante de nuestras narices) se ponen en contacto con las fuerzas de la naturaleza para que intercedan en favor del peticionario: aumentar la cosecha, curar algun mal, traer prosperidad a un negocio... todo se pide.
La vision de una nave de iglesia, envuelta en el humo casi asfixiante de las velas, el aroma resinoso del lecho de agujas de pino y los cantos combinados de varios grupos alrededor de un chamán hacen de esa experiencia algo unico.