Panajachel, como pueblo, no vale un pimiento pero tiene un poco de todo y ahora que os escribo, sábado a la noche, bulle de guatemaltecos pasando el fin de semana, mochileros ávidos de etno-turismo y algún que otro hippy expatriado. Hay fuegos artificiales en el cielo y suenan rancheras por los altavoces de las cantinas.
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Mañana visitaremos la otra orilla del lago, Santiago Atitlan y pasado tenemos intención de ir hasta Quetzaltenango y ver algunos pueblos de los alrededores. Pero no adelantemos acontecimientos, quedémonos con la fiesta a orillas del lago...
3 comentarios:
Nada, sólo quería dejar constancia de la envidia que me dáis.
¡Que siga muy bien el asunto!
Joder... qué pasada de lago. Qué esconderán sus profundidades. Seguro que hay leyendas..... ¡que se entere la Nati porque tú seguro que te cagas por la patilla nás mas oirlas!
:P
Panajachel, como pueblo, no valdrá un pimiento pero ¡¡tienes acceso a internet!! ¡Qué moden-nos!
Parece que has disfrutado del lago mas bello del universo...
Eso es Guatemala, detalles, cualidades, no problemas....ni mucho menos majaderías.
He leído tu post sobre el transporte en Guatemala, nada lejos de la realidad, aunque tengo que apuntar que es muy "colorido" en cuanto a tu relato, igual, se agradece el intento por estimular mi imaginación.
Vuelve cuando quieras, no cuando puedas, los prejuicios afuera, aca ya no caben mas...
Saludos..
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