Hamburgo, 1974 © Owen Franken/CORBIS
En algun lugar del Pacífico, 1943 © Bettmann/CORBIS
"Me llamo Josep Lluis y soy independentista" (TODOS) Hola Ozeluí
Carod se acodaba a la barra y respondía con una contundencia que intimidaba a los espectadores. “¿Dónde tiene el rabo y los cuernos?” Se preguntaban aquellos que llevaban la rojigualda preconstitucional doblada en el bolsillo esperando sacarla en un fugaz plano. Y Carod dando una de cal y otra de arena: “Quiero la independencia para mi país”, “Ninguna idea merece el derramamiento de una sola gota de sangre”, “Soy republicano y quiero una Cataluña republicana y también preferiría una República Española” “Haré una consulta si nos votan y así lo quiere la gente y se respetará lo que salga en las urnas”.
Las razones para la independencia resultaron muy victimistas: los españoles no nos quieren, España no ha sabido vertebrarse como un país plurinacional, el nacionalismo español es maaaaaaaaalo, etc. En realidad los mayores aliados de Carod Rovira fueron esos dos vallisoletanos que se dirigieron a él (con porfiada mala leche) como “Don José Luis”; “no me toqueis las pelotas” pareció querer decir el pequeño bigotudo, pero se quedó en un tono de reprimenda de jesuíta enfurruñado muy gracioso. Esos dos pucelanos eran en realidad agentes dobles de ERC que le pusieron a huevo el sentimiento victimista del político al ofrecer una imagen anticatalanista y cerril y así poder hacer su paripé. Obviamente Carod no gano ningún voto fuera de Cataluña, total no se presenta mas allá del delta del Ebro pero seguramente afianzo sus simpatías electorales en su feudo.
